1 de octubre de 2022

La historia oculta de la Jamonilla Tulip.

Le pusimos oculta porque imaginamos que a pesar de las cantidades de Tulip que te has tirado con arroz, en emparedado y con coditos, no sabes nada de ella, sólo lo que en la lata dice «Hecho en Dinamarca».  Y te preguntarás, ¿Porqué ese país tan Europeo nos manda sus latas en español y hasta incluye en la impresión de la lata a Panamá como país de exportación? ¿Somos tan especiales? Descubre por qué Panamá sí es importante para la familia Tulip.

Y te adelantamos que cuando te leas este artículo tu idea de la jamonilla Tulip cambiará por completo, ya que su origen es curioso y fascinante. Te contarémos aquellas cosas que hasta por pereza no te da por preguntarte, más alla de su sabor, y de su precio que en el chinito esta como a un cuara más cara…

Breve historia de las Jamonillas

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La jamonilla persé apareció en 1937 y la inventó Hormel foods Corporation llamándola originalmente SPAM. De ahí sus derivados, fiambre de carne, de la que Tulip creó su producto más adelante. De hecho la popularidad de la jamonilla se debe a la segunda guerra mundial y las invasiones norteamericanas a los países de Asia, Vietnam, Las Filipinas, Guam y Japón, los lugareños de cada país conocieron este producto, ya que los soldados llevaban jamonilla entre sus apertrechos para comer porque duraban mucho tiempo. Así fue que la jamonilla se popularizó en Asia.

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Dicen que en japón hoy día tienen una importancia especial y ellos hasta obsequian latas de jamonilla como señal de agrado. En Vietnam, es tan apreciada la jamonilla que para venderla las amarran con hilo para que no se las roben. Hawaii es el país que más harta jamonilla por persona, tanto que Burger King ha inventado incluirlo en su menú para competir contra McDonald’s. En Korea del sur la jamonilla es más popular que KFC y Coca-Cola juntos. Mientras tanto hoy día existe en Okinawa, japón una guerra comercial, y es la guerra por el mercado entre SPAM y Tulip, acaparando juntos el 80% del consumo de jamonilla, pero mientras allá hay una batalla acá le dedicamos este artículo a la jamonilla Tulip y de ella es la que estaremos hablando aquí, porque a mi la SPAM me sabe a cartón de cuaderno con suela de cutarra.

La fama de Tulip

Aunque todos créemos que la jamonilla Tulip es un producto famoso en Dinamarca, ya que se conoce en muchísimos países no es así para los Daneses. Más de la mitad de sus ciudadanos ni siquiera saben que existe. Y si la conocen no la consideran un alimento importante y no porque sea mala, sino porque no es un producto que se lleve bien al combinarlo con su estilo de comida y costumbres, sobre todo porque no acostumbran a comer productos enlatados. En Europa las carnes enteras y los chorizos son más adecuados a su paladar. ¿Han visto a algún escandinavo comiendo jamonilla con cerveza? Así de sencillo, no combinan.

¿Quien fabrica las Tulip?

Volvamos a la jamonilla que más nos gusta por su sabor que lo tenemos pegado a la lengua, la Tulip. La elabora Denmark’s Tulip Food Company y está en Veije, Dinamarca y viene haciendo jamonilla sin parar desde 1988*, llegando a poner en el mundo 130 millones de latas al año. Se exporta a más de 100 países y sus mercados más fuertes son, Okinawa (en Japón), Korea, Panamá, Puerto Rico y Papua Nueva Guinea. Ya vieron por qué nos tienen en la lata.

*Anteriores fechas no hay de otras fábricas, ya que Tulip ha estado en Panamá desde mucho antes.

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Chequiámos en Google Earth pa’ ve donde rayos queda exactamente la fábrica de las Tulip. Ahí…un poco más allá de Inglaterra.

Hablemos de la carne que hay dentro de una lata de Tulip

Primero que todo es carne de cerdo, lechón, chancho, puerco, cochino, y con estos dos últimos nombres ya nos estamos imaginando una epidemia de insalubridad. Pero la planta que procesa la carne de las Tulip no juega con eso, escogen carne de Porkys auténticamente sanos y felices, claro, antes del pepazo que le meten a los chanchos, y luego el proceso que toma meterlos en la lata quedando atrapados como los genios en sus lámparas. Pero así son los cerdos; que de genio no tienen nada porque se dejan comer de la gente…¿Y este comentario a qué va?
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Así llegan los cerdos a la fábrica, en grandes contenedores de metal. Si no ven ningún cerdito entero es porque la carne que usan en la elaboración de las Tulips es carne en retazos, y son de aquellas partes que no se puede vender de otra forma, son cortes pequeños de pierna, barriga, hombro, nudillos y más , pero que aún así son buenos pedazos de carne hasta de la que está pegada a los huesos junto a otras que tienen algo de grasita. Es carne genuina, nada de ojos, orejas y testículos de cerdo como la mayoría de la gente piensa. Esto es Europa, no Estados Unidos, que allá si nos meten hasta el culito del animal y te lo masticas sin saber. En Dinamarca hay una carnicería en especial que suple a Tulip de esta carne y se localiza en Horsen.

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Aquí se ven a los manes de la carniceria de Horsen separar los pedazos pequeños y ponerlos en las cubetas aparte para mandárselos a Tulip®.

El proceso de elaboración de la Jamonilla Tulip.

Llegada la carne se separa en dos tipos de consistencia, la blanda y la sólida. Una contiene más grasa y la otra tiene más carne, a esa no se le desmenuza tanto. Estas son las dos mezclas que hacen que una jamonilla Tulip tenga esa apariencia como a Bob esponja de puerco o algo así. ¿Y eso que tiene que ver de nuevo? Comparando pues.

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Esta es la carne más entera pasando por sus procesos de mareo por la banda eléctrica de aquí para allá.
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Acá está la más suave, la que engorda a los maridos, compuesta de cartilagitos, mondongo, panza y más.
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Y esta, la más rojita es la que le da ese colorcito piquetoso, trocitos de Babe bien enteros.
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Cada una de esas carnes se  hierven a 234 grados por 70 minutos en estas calderas hasta que tengan esa sensación de «ta cocina’o, no ta cocinao», o sea…a término medio.
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En estos recipientes están las especias con las que se les da sabor a las jamonillas y que se añaden a la última mezcla.
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Esto que ven aquí son bandejas con las mezclas de la carne que tiene grasa, en ellas hay compuestos con diferentes densidades de grasa etiquetadas por porcentajes que son seleccionados por computadora para escoger las que se necesiten en el momento para hacer la mezcla perfecta para que la jamonilla Tulip sepa y se sienta igual en cada lata.
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Después de todo ese mareo y montón de montañas rusas por las que pasaron esos cerditos después de muertos ésta es la mezcla final. Jamonilla Tulip real que va directo a las latas para ser envasadas.
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Y ahí van las Tulip rumbo a Panamá, para abrirse en momentos de pepería, mediados de quincena y para ponérselas a los chiquillos en los emparedado en la lonchera. Bueno, eso lo vi en un comercial de jamonilla. De aquí a que al niño le encante es otra cosa.

¿Cuánto tiempo dura una lata de Jamonilla?

La jamomilla Tulip tiene una fecha de expiración de 5 años desde que la producen. Y según Ejgil Gammelgaard, un trabajador que dice tener más de 30 años trabajando en la fabrica él mismo ha abierto latas de Tulip de entre 15 y 20 años de viejas y según dice él, saben bien y se pueden comer. Aún así confiesa que tienen un ligero sabor a metal, pero que se pueden comer, que son seguras.

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Este es el señor Ejgil, a él nadie le echa cuento de jamonillas.

Y que siempre que la lata no haya sido golpeada puede durar fácilmente más allá de esos 5 años, pero que la fábrica le dice a los supermercados e importadoras que las dejen en los estantes por no más de tres años, por cuestiones de imagen para que la gente «perciba» que por eso es un buen producto, o sea que aunque esté dizque mala, está buena y que son seguras para la salud saludable.

El hecho de que la jamonilla dure tanto se debe a una combinación de aditivos y preservantes y al sellado en vacío de la lata, junto al calentamiento de la carne a una temperatura que mata todo vestigio de bacterias.

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Ahora abrimos nuestra lata de jamonilla Tulip y a cocinar, que ya se acabó este artículo. Desde ahora cuando veas una Tulip le tendrás más cariño, ya que le conoces hasta la llave. Ahí te dejamos una para que inventes con ella lo que quieras. Yo voy a cortarla en trocitos y hacerme unos huevos revueltos con arroz y plátano amarillo. Así decentemente, que las panzas felices son las que mejor se alimentan. Y como dice Porky, eso es todo amigos..pero de HeragTV, que los culturiza y los saca del lado oculto del mundo con información que sabemos les gusta y degustan. ¡Chao gente!

Todas las fotos son propiedad de ALASTAIR PHILIP WIPER con información que aparece en el artículo http://alastairphilipwiper.com/blog/where-spam-is-born-denmark